Nueva apertura: QRUDO hamburguesería (3 de Febrero 1951). Abrió hace un mes en el local donde funcionaba Tarpino. Menú corto con búsquedas exóticas (una burger tiene durazno grillado), local rústico pero cool que no parece hamburguesería, y compromiso con el producto.

Son gente joven de Venado Tuerto, que tenían una hamburguesería con una propuesta más clásica. Acá decidieron apostar a algo distinto, más personal y un poco más arriesgado. Encontraron el local que había dejado Tarpi (que ahora está al lado, Rosario es raro) y se mandaron.

El nombre ya genera debate: llamar crudo a una hamburguesería no es una decisión común. El local, en cambio, es cómodo, tiene buen mobiliario, una barra larga y ancha con banquetas cozy, y no transmite esa urgencia de «comé y andate».

El menú es corto y directo: solo cuatro hamburguesas (simple, doble o veggie). La propuesta: sabores que se salgan de lo habitual, que no busquen replicar lo que hay en el mercado. Aunque por pedido del público tienen dos opciones clásicas: cheeseburger y la típica con panceta.

Probamos las cuatro: la hamburguesa Firma destaca por la propuesta de sabores inusuales: tiene durazno grillado, queso crema, cebolla, cheddar y una salsa sutilmente picante, con ajíes y jalapeños que aparecen solo al final en boca).

La cheeseburger es un cuarto de libra clásico con cheddar, cebolla picada y ketchup. El tamaño está bien y el blend es equilibrado. Particularmente a mí me gustan con un poco más de grasa, pero es un producto sólido y con un dejo ahumado interesante.

La hamburguesa Soma tiene pepinos, lechuga, cheddar y un pesto liviano de perejil, cilantro y oliva. Y la Típica viene con cebolla caramelizada, panceta, cheddar y una salsa estilo mil islas. Estas dos las pedimos veggie, con medallón de seitán (rico pero un toque chicloso)

Al ver que el local daba para más, sumaron una barra con cócteles, birras (hay una artesanal de Venado Tuerto, Nave) y una pequeña carta de picoteo: quesos, aceitunas, focaccias rellenas y pollo frito. Aun así, la estrella indiscutida es la hamburguesa.

El lugar tiene una búsqueda estética que recuerda a los primeros bares cancheros de Palermo Viejo en los 2000: locales antiguos reciclados, que habían sido cafetines o casas conventillo, con una impronta joven y una idea clara de identidad.

Es una vibe que está volviendo en el mundo. Lo ves en Buenos Aires, pero también en NY y Tokio: la gente está harta de lo moderno y brillante y busca algo más rústico, con luces bajas y espíritu vintage. Hay una bandeja de vinilos y podés llevar el tuyo para que lo pinchen.

Por ahora abren solo por la noche, de martes a domingo a partir de las 19. Los findes, aprovechando el movimiento que genera Tarpino al lado, la estiran hasta tarde. Están en PedidosYa para pedir por delivery, pero siempre recomendamos probar en el local, recién hechas.

PRECIOS
Dobles: $11.000
Simples: $9.500
Pollo frito: $4.000
Papas: $3.000
Gaseosa: $3.000
Birra artesanal: $4.500

TEXTO: Nicolás Maggi
FOTOS: Yemina Paz Menis





