Es un día gris. Más temprano llovió. Camino por calle San Luis en busca de algún garito para parar a tomar un trago y picar algo. Atardece en el bajo centro de Rosario. Al pasar por la plaza Montenegro veo en un puesto un cartel con el logo de vermut Pichincha y me quedo.

Imagen

Un hallazgo. Es raro encontrar un lugar que vende mi vermut preferido al paso en el centro. El lugar se llama Don Pizza. Está en el Mercado del Centro, un conjunto de puestos que está al lado de la explanada del CC Fontanarrosa, donde aun parece flotar el espíritu del Negro.

Imagen

Llego con el sol de abril oculto entre nubes en el ocaso de un día laboral agitado. Me siento a absorber un poco de rosarinidad en el ambiente cargado de humedad de la plaza en un otoño aún pegajoso, molesto como insecto que vuela alrededor sin que le pueda dar el manotazo final.

Imagen

Hay pizza y empanadas. Miro los sabores. No se la complicaron: muzza, doble muzza, especial, anchoas, rúcula y jamón crudo, fugazzetta, cantimpalo y napo. Hoy me siento más cercano a las anchoas. Pido una. El resto se va a ir para casa y mañana será un desayuno de campeones.

Imagen

Le pido al chico que atiende un Pichincha y una empanada de carne mientras espero la pizza. Lo tomo y contemplo mis alrededores. Un par de pibes andan en skate, tres juegan al caño cobra. Otro grupo hace coreografías de K-Pop frente a las vidrieras espejadas del centro cultural.

Imagen

Pienso: acá hay potencial para una Bond Street rosarina. Solo falta la galería. La pizza, popular, de barrio, está buena. Masa alta, cantidad de queso aceptable y anchoas punzantes. Tienen promos piolas para consumir ahí: dos latas de birra y una muzza grande a 20 lucas. Regalo.

Imagen

Charlo con los muchachos. El puesto está abierto de lunes a sábado de 11 a 23. La mayoría de la venta se hace de noche, por envío. Cuando hay eventos en el CC, o si el clima acompaña, pasa más gente, en especial los findes. ¿Las más vendidas? Muzza, doble muzza y especial.

Imagen

Con la mirada perdida, disociando, pensando en las cosas que me quitan el sueño y alguna que otra trivialidad, me doy cuenta de que ya me comí media pizza. Cierro la caja. Prendo un pucho con el Bic amarillo que ya me está por dejar a gamba. Ya es de noche total. Está fresco.

Imagen

Me voy yendo. Agarro para Sarmiento. Unos pibes duermen acobachados entre mantas en la puerta de un hotel abandonado en la cortada. Paso por al lado del bar DONAL. Nunca me voy a dejar de preguntar adónde se fue esa D misteriosa, que nos deja un final abrupto e inconcluso.

Imagen

Gracias @vermutpichincha por bancar este recorrido por todos los bares de Rosario que lo tienen en su carta. Cambio y fuera.

Don Pizza

Pizza house: comida popular con un poco de punk rock

Estos pibes hacen recetas hermosas y 100% para gordos como pizza de lomo…

Parrilla y bodegón: la combinación que nos gusta

El Centro Entrerriano siempre fue especialista en la combinación más noble del mundo:…

Empanada de cordero patagónico

En Empanada Project hacen un sabor increíble que es uno de mis preferidos…