La pizza de lomo de Pizza House debe ser una de las más cargadas y desquiciadas que aparecieron acá en el último tiempo: muzza, lomo salteado con cebolla y morrón y arriba parmesano gratinado. Una piña en la pera. Hermosa.
Es el greatest hit de la casa en términos de pizza. Fue la pizza viral que explotó en redes y los hizo conocidos. Empezó a ir gente de lejos a probarla al local de Montevideo al 1300 y no sorprende porque es un productazo.
Detrás del proyecto están Fran y Ema, dos amigos de toda la vida que se conocieron en la escuela, compartieron la plaza Pringles y hasta una banda punk. Abrieron a fines de 2024 y también la pizzería fue encontrando sus temas propios: probaron y fueron metiendo cosas nuevas.
Primero apareció la empanada de ternerita al Malbec como signo distintivo para el público, una de las mejores cosas que probé ahí: carne cortada a cuchillo macerada en vino con muzzarella, repulgue hecho a mano, 130g por empanada. Voluptuosa. Jugosa. Sensual.
Después llegó el hit absoluto de la Pizza Lomo House y más tarde fueron sumando tacos, carlitos y otras cosas según respuesta de la gente, intuición y hambre creativa. Hay algo muy rosarino en la propuesta: comida popular con una vuelta de tuerca con mano de cocinero.
Las pizzas son grandes, de masa no tan alta y crocante, y se pueden pedir mitad y mitad: probamos una 50% provoleta napolitana (muy rica también) y 50% de una que inundan arriba con bolognesa, recontra suculenta. Esta fue mi segunda favorita.
El local tiene formato de bar americano, más bien chico y con un par de barras para comer al paso, aunque gran parte del movimiento pasa por delivery y take away. Incluso ya están expandiéndose a Echesortu porque empezaron a tener muchísimos pedidos desde esa zona.
La última incorporación son los tacos: tienen de lomo glaseado y de pollo a la crema. Funcionaron muy bien entre los clientes jóvenes que van a comprar con lógica de picoteo y compartir: salen $16.500 los 5 pero por $30.000 te llevás 10.
Pizza House tiene algo de banda formada en la adolescencia: códigos internos, química entre los dueños y un hit inesperado que terminó llevando el proyecto mucho más lejos de lo que imaginaban. A todo eso le suman comida pensada para gente que disfruta corriendo los límites.
Carta de sabores de pizzas, empanadas y precios. Es muy bueno lo que hacen estos pibes. Recomendado de Morfar.





