El otro día fuimos a un merienda libre con mi mujer que me pareció un regalo. Por $19.000 te dan un café con leche y toda esta mesa de dulce y salado para comer lo que quieras durante una hora y media. Es en Fisherton. Se llama Charlotte Café. Lo hacen todos los martes.
Se hace todos los martes de 18 a 19:30. La mecánica es así: sí o sí con reserva previa (se paga cuando te anotás), te sentás durante 90 minutos y en ese tiempo podés levantarte y repetir todas las veces que quieras para armarte la merienda a gusto.
Hay medialunas, rolls de canela, budines, pepas, churros, espumita de limón y otros dulces, pero también bastante salado: jamón y queso, huevos revueltos, palta, tomates cherry y pan de molde casero que podés tostar en el momento.
Para completar hay yogur, granola, frutas frescas, coco, semillas, queso crema, mermeladas, miel y dulce de leche. Incluye una infusión a elección por persona, trabajan con café Lavazza, y además hay limonada libre.
Está bueno que no sea solamente una mesa cargada de facturas: podés hacerte unas tostadas con palta y huevo, después pasar al yogur con fruta y granola y terminar atacando los rolls, los churros y la pastelería. Y si todavía te queda espacio podés volver a empezar.
Charlotte lleva 12 años en Fisherton y está escondido al fondo de una galería a cielo abierto sobre Eva Perón. Tiene mesas exteriores y un gran sector cubierto, con una parte vidriada tipo patio de invierno.
La estética va por un boho romántico contemporáneo, con rosa empolvado, verde menta y salvia, flores, fibras naturales y detalles vintage. Bastante clima de garden party. Cuando fuimos había parejas, grupos de amigos y hasta una mesa festejando un cumpleaños.
Un dato importante: durante el turno podés repetir todo lo que quieras, pero la comida es para consumir en el lugar y no se puede retirar.
Charlotte Café
Eva Perón 7924, Fisherton, Rosario.





