Che, son muy buenos los helados de IKA. Me abrieron un local cerca sobre peatonal Córdoba y pase a ver que onda. Helado de autor muy elegante. Equilibrado. Tiene un yogur griego con Maracuya impresionante que no hace nadie. Y un DDL con Mantecol y choco blanco riquísimo. Joya de nicho solo para entendidos.
La marca nació en 2021, cuando una pareja de la localidad Progreso aprendió a fabricar helado desde cero y abrió la fábrica en Alberdi. Hoy tienen cinco sucursales. La nueva, en Córdoba 963, es la primera con cafetería. Un salón largo, minimalista, con madera, verde y música tranquila.
Vamos a los precios: dos bochas $7.500, el cuarto $9.000 y el kilo $26.500. Un producto interesante y con personalidad en una ciudad donde la competencia heladera es feroz. Y tienen postres como este brownie con helado fantástico.
Además de sus helados artesanales, ofrecen productos de la marca Too Good, con líneas bajas en calorías, keto, proteica y vegana. Una alternativa para quienes buscan opciones distintas al helado tradicional, con perfiles nutricionales específicos. Todos ya envasados.
El de vainilla es fundamental para el Affogato. También probé uno de flan con dulce de leche que te lleva directo de la nona. Muy correcto el pistacho de estilo italiano. Y hay chocolate blanco con frambuesa, chocolate 70% con almendras y un sorbete de naranja y mandarina buenísimo. No abusan del azúcar ni de los agregados. Confían en que el sabor de base sea bueno.
El nuevo local también propone algo distinto: pintar piezas de cerámica mientras tomás un helado o merendás. La Experiencia IKA sale $12.500 e incluye la consumición y la pieza que te llevás pintada. Una buena actividad para hacer con chicos o en pareja. Mucha gente festeja cumpleaños ahi.
Hay pastelería y alfajores artesanales. El café para llevar sale $2.500; con medialunas, cookies o alfajor, $4.500. También ofrecen café con torta por $9.000.
Otra cosa que me encantó fue encontrar una máquina Taylor de helado soft de la vieja escuela. De esas que uno asocia inmediatamente con las heladerías de la infancia. En IKA la recuperaron para sumar una propuesta más popular y divertida a su carta.
Con esa máquina preparan candy de helado soft con salsas y toppings por $3.000. Una fiesta para los pibes, pero también para los adultos que todavía tenemos debilidad por estas cosas. La gastronomía también es memoria afectiva.
Lo mejor de IKA es que tiene una identidad nítida. No busca impresionarte a fuerza de azúcar o agregados. Hay técnica, buena textura y una búsqueda creativa. Un helado de traje y galera que no necesita gritar para destacarse. Muy recomendable. Córdoba 963, Rosario.





