Sábado soleado. Tres de la tarde. Terminamos de hacer compras en centro con mi mujer. Paramos a almorzar en el primer lugar que vemos. Muertos de hambre. Pido un plato: matambre a la pizza con papas fritas. Me traen esto. Recupero la fe en la raza humana.
El sábado al mediodía es, por lejos, mi momento favorito de la semana. Para mí personalmente es un día de descanso, pero la ciudad no está muerta. Hay negocios abiertos, gente en la calle y un movimiento distinto. La ciudad va a otro ritmo. Un cambio más abajo. Y eso me gusta.
A mí ese momento me hace acordar a cuando era chico y venía con mi viejo al centro a hacer cosas. Y la complicidad de comprar, sin que mi vieja supiera, un cartucho de Sega en Paraguay y San Juan. Después volvía a casa y me pasaba toda la tarde jugando.
Este sábado fuimos a comprar cosas que necesitábamos para la casa: una alfombra para el living, un tender más robusto y esos divisores tipo Marie Kondo para ordenar los cajones de medias. Terminamos las compras, nos dio hambre y en Entre Ríos al 200 apareció Cholo’s.
Entramos porque tenía un ventanal enorme que da a la calle. Nos sentamos junto a la ventana y enseguida nos golpeó el olor a comida. El salón es cómodo y cálido. Hay mesas y sillas, silloncitos y una barra. También tienen mesas en la vereda, pero había demasiado viento.
Y había otro detalle que para mí suma muchísimo: eran casi las tres de la tarde y la cocina seguía abierta. En la carta decía que abre todos los días de 9 a 23 y tiene la cocina funcionando durante toda la jornada. Golazo.
La protesta: comida casera, rica y a un precio que haga que comprar hecho no sea una decisión dolorosa. Durante la semana hay platos como suprema a la fugazzeta con papas, tarta con ensalada, pollo al horno, bondiola y ravioles con bolognesa.
Aunque no son de bodegón (esas que son para compartir) las porciones son generosas. Hay buena relación entre cantidad, calidad y precio. El fin de semana aparecen platos como bondiola de cerdo con crema de mostaza y puré de boniato, malfattis con salsa y el matambre a la pizza.
Quizás eso sea lo que más me gustó del lugar. No fuimos buscando una experiencia gastronómica: fuimos a comer porque nos agarró hambre. Y terminamos sentados al solcito, en un sábado que iba más lento, comiendo muy bien y dejando que la tarde siguiera su curso.
Cholo’s Almacén de Comidas está en Entre Ríos 224 y abre todos los días de 9 a 23, con cocina abierta durante toda la jornada. Los menúes en salón vienen con bebida y postre. Pidiendo por delivery o para llevar viene el plato solo y es más barato.
PRECIOS DE LOS MENÚES
Lunes a viernes
Delivery 10.000
Salón con bebida y postre 14.000
Finde y feriados (otros platos)
Delivery 16.000
Salon con bebida y postre 21.500
Todos precios en efectivo





