Hay noches en las que el mejor plan con mi mujer es no salir a ningún lado. Pedimos delivery, elegimos una peli, abrimos algo para tomar y nos quedamos en el sillón: este sábado fue sushi, Coca y Backrooms. Planazo.
Pedimos a Sushimanía que metió un cambio de packaging y carta, y la primera impresión fue muy buena. El sushi tiene una calidad notable: las piezas están perfectamente ejecutadas, firmes, no se desarman y el arroz tiene la compactación justa.
Además hay muchísima variedad de sabores, combinaciones y tipos de piezas, siempre dentro de un sushi más tradicional. Con salmón, con atún, con langostinos rebozados, con kani kama y opciones veggies.
Pero lo que más nos gusta es la frescura. Se nota que está preparado en el momento. No aparece ese sabor frío o uniforme que a veces tiene el sushi producido con demasiada anticipación. La materia prima se siente buena tanto al comer como a simple vista.
Mi favorito fue el Avocado: salmón rebozado, Philadelphia y verdeo, coronado con guacamole. Una combinación cremosa, crocante y bastante adictiva.
Para Yemi llegaron opciones vegetarianas y unas empanaditas de vegetales, así que el pedido funcionó perfecto para compartir aun comiendo distinto.
Otro punto muy bueno es la cantidad de salsas. Nos mandaron teriyaki ahumada, mostaza con miel, cevichada, soja, wasabi, jengibre y una de albahaca y ajo. Eso hace que una misma bandeja tenga muchos recorridos posibles y le suma bastante al ritual de comer sushi en casa.
Como referencia, un combo surtido de 24 piezas ronda los $45.000 y el pack de 9 rolls del mismo sabor, aproximadamente $19.000. Tienen delivery propio y también take away. Trabajan de martes a domingo, de 19 a 23 hs.





