
Un bodegón chic montado en una esquina donde hubo uno de los primeros almacenes de ramos generales de la zona. Buen vermut, matambre con rusa y triples de vitel…

Hay lugares donde uno no entra, sino que se sumerge. Como si el mundo quedara un poco más arriba y el aire se suspendiera apenas cruzás la puerta. Eso…